lunes, 5 de mayo de 2014

Todo sobre mi supermadre...o casi


Sí, ya sé que se ha pasado el día de la Madre, pero, ¿desde cuando me preocupa a mí hacer las cosas al revés? y si a alguien le preocupa, tengo algo que decirle...o mejor ya otro día.


Me pregunto también qué podría decirse sobre la madre de una que no resulte más que lo mismo de siempre. Eso mismo me planteaba anoche a las 4:00, mientras hacía fuerza mental para dormirme, contaba ovejas, pensaba en las cosas qué tenía que hacer...esos pensamientos que le surgen a una persona con el sueño más ligero que los trajes de Tarzán.



Y, mientras me imaginaba algo original que pudiera decirse, me acordé de otros tiempos en los que ya hablé sobre mi madre, y sobre la falta de madre en otras personas, y sobre el hueco enorme que deja su ausencia, y sobre las familias poco comunes de hoy en día, que surgen del amor y no de los convencionalismos.
 Me sentí afortunada por no poder recordar ningún momento en el que no me acompañara su imagen.

Naturalmente, las madres no son perfectas. Pero casi, y si no lo son, dan el pego tan perfectamente, que las vemos tal cual que en la imagen.

Y todo ello a pesar de momentos como:
  • Cuando regaló tus gatos en cuanto te fuiste a estudiar fuera.
  • Cuando "decoró" de manera singular tu habitación.
  • Cuando desmanteló tu estantería y tuviste que llamar a Paco Lobatón para buscar tus libros.
  • Cuando te sentabas a la mesa y, por arte de magía, te aparecía más comida en el plato al mínimo descuido.
  • Cuando te diste cuenta de que un estómago para tu madre no es un estómago: ¡¡¡es el bolso de Mary Poppins¡¡¡ O sea, ¡¡¡un lugar donde puede entrar de todo¡¡¡
  • Cuando te das cuenta que mientras comes, te espía para que no te dejes nada en el plato.
  • Aquél en el que te das cuenta de que si no te gusta la morcilla en el cocido, la pondrá, la tendrá en su plato y te negará haberla puesto.
  • Que los tomates para ella tienen vitamina A, B, C o D...o hasta X.
  • Y, además, que su bolso... ¡¡¡también es el bolso de Mary Poppins¡¡¡ Que lo mismo lleva una bolsa de magdalenas que el botiquín del Hospital.
  • E incluso te planteas que ella misma no sea... ¡¡¡Mary Poppins¡¡¡ 
Y no digo más porque una madre es una madre, y hay que guardarle un respeto, o dos o tres, o te dará una colleja de tal magnitud que se te quitará la tontería para siempre.

Cuando pienso en mi madre me planteo que será de mi vida cuando ella no esté, pero, en previsión de esto, le he hecho prometerme que no se morirá nunca.
Y parece ser que está de acuerdo con la idea. Al fin y al cabo, una heroína nunca muere.


6 comentarios:

José Ignacio Gómez Peña dijo...

Y es que madre..., sólo hay una.

Lola Cámara dijo...

José Ignacio,
Sólo una, si, que si hubiera más...jaja

Sagrario Ruíz Hungría dijo...

Lola me he sentido muy identificada con tu descripción de una madre, ¡que se lo pregunten a mis hijos!
pero hay cosas que no se pueden remediar.

Lola Cámara dijo...

Yayo, no hace falta que cambies, si eso no se puede evitar, jeje.
Además, seguro que eres una madre estupenda y las cosas buenas no deben cambiar.

Cata dijo...

¡Mi Mary Poppins particular tiene 92 años y espero que llegue a los 192!

Con suerte, mi hijo deseará lo mismo para mí y me querrá tanto como lo hace ahora...

¡Aúpa todas las supermadres del mundo! ¡Qué sería de la humanidad sin ellas!

Un BESOTE mañanero desde aquí...

Lola Cámara dijo...

Cata,
Una madre con 92 años debe ser capaz de llegar a los 192 o más¡¡¡ así lo espero.
Tu hijo seguro que no querrá perderte nunca, una madre debería ser inmortal.
Me alegro mucho de leerte de nuevo, Cata, un besazo.

Lola